La desinformación dejó de ser un fenómeno aislado para convertirse en una estrategia de impacto amplificada por la inteligencia artificial. Las Elecciones Subnacionales en Bolivia evidenciaron tendencias, actores y narrativas que buscaron debilitar el proceso. En este reportaje del Observatorio de Desinformación Electoral de Bolivia Verifica exponemos los hallazgos más importantes.

Fabiola Chambi/ Jesús Vargas Villena
Las Elecciones Subnacionales 2026 tuvieron una particularidad: la desinformación, implantada con la semilla del odio, la que apuntó al descrédito de las candidaturas, pues estas eran relacionadas de forma negativa con personajes políticos como el presidente Rodrigo Paz Pereira, el expresidente Evo Morales Ayma e incluso Sebastián Marset, investigado por narcotráfico.
Pero no solo se encontró desinformación en los formatos convencionales, sino también como memes y otras creaciones digitales mediante la IA que sembraron el odio racial e ideológico en contra de diferentes candidaturas en las elecciones subnacionales. El monitoreo del Observatorio de Desinformación Electoral de Bolivia Verifica (ODE) identificó que el factor más común del descrédito con el uso de esta tecnología fue la asociación negativa. Es decir, relacionar cualquier candidatura con algún político o personalidad para que pierda credibilidad.
Para esta publicación se consolidó una base de datos con 689 contenidos monitoreados en las diferentes plataformas digitales; de esos, cerca de 200 fueron generados con IA.
Los nombres más utilizados en esta relación negativa fueron: Rodrigo Paz, Evo Morales, Sebastián Marset y también el exalcalde cruceño Jhonny Fernández Saucedo, respectivamente. Sin embargo, los resultados fueron dispersos por la cantidad de candidaturas y las problemáticas existentes en cada región.
Por eso, aparecen también otros nombres con esta relación negativa, pero en menor proporción en los contenidos generados con IA, como Edmand Lara, Juan Pablo Velasco, Angélica Sosa, Adrián Oliva, Juan Carlos Medrano, Otto Ritter, Luis Revilla y Luis Arce Catacora, además de organizaciones e instituciones como el Tribunal Supremo Electoral (TSE), la Alianza Patria y el Movimiento Al Socialismo (MAS), entre los más apuntados.
En el caso de Rodrigo Paz, la relación negativa se da por la percepción hacia su gestión de gobierno. Los temas que más afectaron la imagen del presidente en las campañas por las subnacionales, según el monitoreo, fueron: Tariquía, inhabilitaciones de candidatos, alianzas, gasolina en mal estado, la propuesta del 50/50 y el «voto castigo» entre los principales.

El más afectado por la desinformación en este caso es el gobernador electo de La Paz, Luis Revilla Herrero, que fue candidato de Alianza Patria Sol con el 22%; le siguen los también candidatos de Alianza Patria: Adrián Oliva Alcázar a gobernador de Tarija y Luciana Campero Chávez a alcaldesa de Tarija con el 17% y 14% respectivamente. De igual forma aparecen el gobernador electo de Beni, Jesús Egüez Rivero, el candidato a gobernador de Chuquisaca, Franz García, el candidato a gobernador de Oruro, Óscar Chambi Callapa, todos de Alianza Patria, y por último el TSE con el 5% de la desinformación relacionada con Paz Pereira.
Otros nombres citados en estas desinformaciones son: el vicepresidente Edmand Lara, Edgar Uriona de Nueva Generación Patriótica (NGP), el senador Nilton Condori Alanoca, el alcalde electo de Tarija, Johnny Torres Terzo, el alcalde electo de La Paz, César Docweiler Suárez, el exgobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho Vaca y el presidente del TSE, Gustavo Ávila Mercado.

El nombre del expresidente Evo Morales se ubica en segundo lugar como uno de los señalados por los contenidos generados con IA durante las campañas en las subnacionales, a quien se le asociaba de forma negativa con diferentes candidaturas, no solo de sus aliados como el gobernador electo Leonardo Loza de Cochabamba, sino también de otras fuerzas políticas, con el fin de desacreditarlas ideológicamente.

El más afectado por estos contenidos relacionados con Evo Morales fue el candidato a la Alcaldía de Sucre por la agrupación «Fuerza», Cristian Sanabria, con el 20%; le sigue el alcalde electo de La Paz, César Dockweiler, de Innovación Humana, con el 16%; el gobernador electo de Cochabamba, Leonardo Loza, de Alianza Unidos Por los Pueblos (AUPP); y el gobernador electo de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco Dalence, de Libre.
Los contenidos generados con IA sobre Evo Morales son referentes a alianzas, acuerdos con el MAS, audios contra Cristian Sanabria y Manfred Reyes Villa, además de las temáticas de fraude electoral, voto castigo y racismo, entre las principales.
Por otro lado, la detención en Santa Cruz y el posterior traslado del uruguayo Sebastián Marset a Estados Unidos, quien enfrenta cargos por tráfico de drogas y lavado de dinero en ese país, dieron pie a la generación de contenidos con IA que pretendían relacionarlo con diferentes postulantes. La narrativa más usada en este caso era la de un apoyo o una relación de dependencia económica con esta persona.

El más afectado por los contenidos generados con IA asociados a Marset fue el gobernador electo de Cochabamba, Leonardo Loza, con el 20%; le sigue el expresidente Evo Morales con el 15%, y el mismo porcentaje para el alcalde electo de Warnes, Mario Cronenbold Aponte. Posteriormente, aparecen la candidata a alcaldesa de Tarija, Luciana Campero de Alianza Patria, el alcalde electo de Santa Cruz, Mamen Saavedra, y el presidente Rodrigo Paz con el 10%. Con un porcentaje menor, pero que también fueron relacionados de forma negativa con el caso Marset, aparecen el TSE, el vicepresidente Edmand Lara y el candidato a alcalde de Santa Cruz, Gary Añez.
Uso de la IA en elecciones
“¿Ya te enteraste de que el Mamen está usando recursos de kermeses en los barrios para financiar su campaña? Hasta hay un audio; en las redes está circulando. Debe ser cierto…”. Este tipo de bulos de ataque hacia los candidatos y muchos otros comenzaron a circular masivamente en todo el proceso electoral.
Las cuentas desinformantes hicieron de las suyas con el uso de la inteligencia artificial, no solo para manipular datos, sino para concretar sistemáticamente estrategias de desprestigio y desacreditación.
Los usuarios de las redes sociales y la ciudadanía en general se enfrentaron con frecuencia a la duda: ¿será verdad? Pero también, guiados por estímulos conocidos como líneas gráficas -bien suplantadas- de los medios, compartieron las imágenes, videos y audios en una reacción natural y emocional.
Por eso, cuando las personas dejan de distinguir con claridad qué información es verdadera, qué cuenta es oficial, qué medio es confiable o a qué autoridad creer, se da paso a un vacío de confianza. Y ese es el camino más efectivo para alimentar las narrativas de fraude, polarización, descrédito y hasta conflictividad.
Según el monitoreo del Observatorio de Bolivia Verifica, los más afectados por la desinformación fueron: el Tribunal Supremo Electoral (TSE) con el 23%, el medio de comunicación Unitel con el 5,81%, el candidato a gobernador por la agrupación Santa Cruz para Todos, Otto Ritter con el 3,92%, el presidente Rodrigo Paz con el 3,63%, el gobernador electo de La Paz, Luis Revilla con el 3,49%, el alcalde electo de Santa Cruz, Mamen Saavedra con el 3,34%, la candidata a alcaldesa de Tarija por Patria, Luciana Campero con el 3,2%; la candidata a concejal por Santa Cruz, Mayté Flores con el 3,05%; el gobernador electo de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco con el 3,05%; la gobernadora electa de Tarija, María René Soruco Campero con el 2,92%, la vicegobernadora electa de Santa Cruz, Paola Aguirre Melgar con el 2,33%; el vicepresidente Edmand Lara Montaño con el 2,33%, el gobernador electo de Cochabamba, Leonardo Loza con el 2,18% y el gobernador electo de Chuquisaca Luis Ayllón Salgueiro con el 2,18%, entre los principales.
La dispersión en los resultados, sin un objetivo claro en las tendencias como sí ocurrió en las elecciones presidenciales de 2025, se debe a la cantidad de candidatos y a que las temáticas locales se impusieron por encima de problemáticas nacionales.
“Día D”: la desinformación se centró en el TSE y circuló principalmente en Facebook
En entrevista con el Observatorio de Bolivia Verifica, Ximena Docarmo, fundadora de InnovaLab, un espacio que usa herramientas de inteligencia artificial para fortalecer el trabajo de organizaciones sociales en América Latina, explicó que el fenómeno de la desinformación “no debe entenderse únicamente como un problema comunicacional o tecnológico, sino como una amenaza al sistema democrático: cuando se quiebra la confianza en la información y en las instituciones que sostienen el proceso electoral, también se debilita la disposición ciudadana a aceptar las reglas del juego democrático y sus resultados”.
La experta, además, asegura que para un ciudadano promedio, informarse tiene un costo alto, pues compite con sus responsabilidades cotidianas y no siempre existe el tiempo, las herramientas o el contexto necesario para verificar la autenticidad de cada contenido recibido. “Por ejemplo, si una persona ve un comunicado falso a nombre del Órgano electoral, luego encuentra una cuenta que parece de un medio conocido publicando otra versión, y minutos después recibe en WhatsApp un mensaje que dice que ‘los resultados ya están manipulados’. Aunque después se demuestre que la cuenta era falsa o que el mensaje fue fabricado malintencionadamente, el daño ya ocurrió: se instaló la sospecha”.
Uno de los elementos que más jugaron en contra en el proceso electoral fue el uso de la línea gráfica de medios de comunicación como estrategia para engañar a los votantes. Los más importantes con cobertura nacional fueron suplantados generando contenidos manipulados, con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial.
Suplantación de medios: la maniobra para engañar a los votantes
Unitel figura como el medio de comunicación más afectado por la desinformación, precisamente porque es uno de los autorizados por el TSE en la difusión de encuestas electorales. El 76% de la desinformación relacionada con este medio tiene que ver con encuestas falsas. Otros medios apuntados por contenidos que generan desinformación son: Red Uno de Bolivia, El Deber, Explainer, Urgente.bo, e incluso Bolivia Verifica, entre los principales. También figuran instituciones que trabajan con estudios de opinión y datos como Ipsos Ciesmori, Captura Consulting, Fundación Jubileo, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y los tribunales electorales departamentales.
Además, el Observatorio identificó que la imagen y el video fueron los formatos más compartidos, con la tendencia de que aquellos generados con inteligencia artificial ganaran más terreno. Una de las publicaciones más difundidas fue la relacionada con la alcaldesa de El Alto, Eva Copa Murga, incluso sin estar ya en carrera electoral. Imágenes realizadas con IA mostraban a la autoridad reunida con diferentes candidatos.

Al respecto, Docarmo dice que “producir videos, audios, imágenes o mensajes falsos antes requería más tiempo, habilidades técnicas e incluso redes coordinadas; ahora se pueden crear en minutos deepfake, voces clonadas, imágenes, cuentas sintéticas o mensajes segmentados para distintos públicos y coyunturas”.
La desinformación se endureció contra las mujeres
“Fui la candidata mujer más atacada; quiero decirles a todos los que participaron: no lograron romperme ni sacarme del camino”. Con estas palabras, en su discurso de posesión, la vicegobernadora Paola Aguirre denunció una vez más los ataques y la “guerra sucia” durante su campaña.
Aguirre fue la candidata que más ataques recibió en campaña electoral. 14% de los ataques de odio fueron dirigidos a su persona, en algunos casos, provenientes de medios de comunicación.

Pero este no fue un caso aislado. Como se muestra anteriormente, el Observatorio identificó a diferentes excandidatas afectadas por la desinformación y narrativas de odio. Luciana Campero fue constantemente acechada en redes sociales.
Ver esta publicación en Instagram
La campaña de desprestigio en contra de Mayté Flores, quien fue candidata a concejal para Santa Cruz, fue otro de los casos que se hicieron virales y con alto impacto en la contienda electoral para la candidata. La entrevista que brindó en enero a la periodista Jimena Antelo para el pódcast «Cara a Cara» tuvo amplia repercusión, pero también conllevó una fuerte narrativa de odio.
El 44,4% del contenido monitoreado en repercusión de la citada entrevista fue de discurso de odio con afectación para la candidata, pero también para la periodista.
Ver esta publicación en Instagram
Los debates electorales organizados por los tribunales departamentales (TED) también fueron focos de desinformación y ataques, en especial contra candidatas mujeres. En este caso, la candidata más apuntada fue Luciana Campero de Alianza Patria para la Alcaldía de Tarija con el 21,43%.

La sexualización de la mujer fue otra de las temáticas identificadas en el monitoreo, donde la gobernadora electa de Tarija, María René Soruco Campero, la vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre y la candidata a concejal Mayté Flores fueron las más señaladas.

Según datos de la Coordinadora de la Mujer, el 9,7 % de las alcaldías en Bolivia, es decir, 31 de 335, serán dirigidas por mujeres en los próximos cinco años, un porcentaje que, si bien es mayor al registrado tras las elecciones municipales precedentes, aún refleja la «brecha de género en el acceso a cargos ejecutivos».
Fraude, encuestas falsas, guerra sucia y más temáticas desinformantes
Además de las encuestas falsas, la guerra sucia primó en cada departamento y municipio, donde preponderaron problemas locales. El 51% de los contenidos de guerra sucia circularon por páginas disfrazadas, es decir, creadas para ese único fin. El 41% de las páginas disfrazadas figuraban como si fuesen medios digitales.
Otros temas constantes identificados en el monitoreo fueron las narrativas de fraude electoral, de voto nulo y de voto castigo. La narrativa de fraude con menor fuerza que en 2025 se fue imponiendo a lo largo de la campaña con la difusión de encuestas falsas y resultados no oficiales en los días de elecciones.
En el caso del voto nulo se identificaron cuentas falsas, de políticos y páginas disfrazadas que lo promocionaban, pero también con menor fuerza que en 2025. En este caso, las campañas por el voto nulo tuvieron mayor impacto en determinadas regiones como Cochabamba y Tarija. Los propios tribunales electorales departamentales tuvieron que aclarar que el voto por determinadas candidaturas no anulaba su papeleta.
«Voto castigo» fue la consigna utilizada en contra de Alianza Patria, la fuerza política que apoyó el presidente Rodrigo Paz. La consigna era utilizada para vincular a los candidatos con diferentes problemáticas atribuidas al Gobierno nacional, además de los casos de inhabilitaciones, con los que se los relacionaba directamente con el mandatario.
Entre las temáticas dominantes en la desinformación y los discursos de odio estuvieron las habilitaciones e inhabilitaciones con el 10%. Uno de los casos más llamativos fue el de La Paz, con la renuncia de NGP en la segunda vuelta, que dejó sin posibilidades al candidato a gobernador René Yahuasi Calamani, para que fuera proclamado como ganador Luis Revilla de Patria Sol.
El 21% de la desinformación identificada en este departamento está vinculada con este caso, donde los principales afectados son: el TSE, Luis Revilla, Edgar Uriona y Rodrigo Paz respectivamente.
La inhabilitación de la candidatura de Mario Cossío Cortez para gobernador de Tarija por Camino Democrático al Cambio (CDC) fue otro tema de tendencia que tuvo alto impacto. La mayoría de las desinformaciones que circularon en este departamento fueron sobre este caso con el 16%.
El desafío de combatir la desinformación
El trabajo exhaustivo del Observatorio durante las Elecciones Subnacionales devela que la desinformación evoluciona rápido y pone a prueba el debate público y el pensamiento crítico, especialmente en un terreno allanado por la inteligencia artificial. Sin embargo, en este escenario hostil es posible y necesario el fortalecimiento de las instituciones, el compromiso de los medios y periodistas, y un activismo ciudadano por la transparencia y defensa de la democracia.
Como demostraron los hallazgos, hay una batalla permanente en contra de la desinformación electoral que se hace más compleja en cada proceso, y por eso el desafío es evitar que la mentira se convierta en una narrativa dominante.
En las Elecciones Subnacionales 2026 se eligieron 2716 autoridades en todo el país, que deberán cumplir su mandato por el próximo quinquenio. La IA no ganó elecciones, pero tiene mayor incidencia en cada proceso electoral en Bolivia.


