Desde 2023, TikTok se volvió la plataforma más utilizada por los desinformantes. En esta época electoral, el 82% del contenido desmentido fue encontrado en esta red social.

Por Marcelo Blanco
Durante las Elecciones Presidenciales 2025, una táctica de desinformación recurrente fue la viralización estratégica de contenidos confusos en TikTok. Esta plataforma facilitó la rápida propagación de narrativas engañosas, debido a que su algoritmo, diseñado para personalizar la información y conectar usuarios con productos, fue aprovechado para desorientar al electorado.

TikTok concentró la mayor cantidad de desinformación verificada con un total de 96 contenidos difundidos. En segundo lugar se ubicó Facebook, que registró 76 publicaciones falsas. El resto de las plataformas monitoreadas (X, Instagram, WhatsApp, etc) solo sumó una publicación falsa detectada.
¿Por qué prefirieron TikTok?
Plataformas de monitoreo de tendencias, como Metricool, informan que el sistema de inteligencia artificial de TikTok está diseñado para priorizar la personalización de la experiencia del usuario y maximizar su tiempo de permanencia. Para lograrlo, el algoritmo crea un feed único donde el contenido nuevo es priorizado en función de las búsquedas y el tiempo de visualización previos del usuario.
El beneficio que da este sistema a los desinformantes reside en que éste amplifica el material sin limitarlo a las cuentas seguidas, permitiendo que contenido con bajo respaldo inicial —y sin un gran número de seguidores— alcance una viralidad inmediata. Esta función es explotada para amplificar contenidos falsos en un menor tiempo a diferencia de otras plataformas como Facebook o Instagram, donde se requiere un esfuerzo significativamente mayor para construir el nicho necesario para lograr una difusión comparable.

Aunque en TikTok el formato predominante para la desinformación fue el audiovisual, el análisis del total de contenidos verificados en el ecosistema digital reveló que el formato más utilizado en general sigue siendo la imagen estática. Este patrón se debe al comportamiento en otras redes: por ejemplo, solo en Facebook se detectaron 61 imágenes manipuladas, contrastando con la difusión de solo 15 videos.

En el formato de imágenes, los desinformantes usualmente las presentan en un formato de fotocita. Es decir, colocan la imagen de alguien, un texto que se loa tribuyen como declaración y la línea gráfica de un medio de comunicación nacional o internacional.
En los videos, se presenta algún hecho real, pero con sutiles cambios, desde publicarlo fuera de contexto hasta compartirlo con alteraciones con inteligencia artificial o programas de edición.
En este periodo electoral, la desinformación buscó principalmente instaurar falsas propuestas de los candidatos con la finalidad de restarles votos o, en algunos casos, sumarles votos porque X persona conocida les brindaba su apoyo.



